El deporte entendido como actividad mótriz representa un fundamento y una condición importante, no sólo para el desarrollo físico, sino también para el desarrollo intelectual y socioafectivo, no debemos analizarla únicamente desde el punto de vista biológico, sino que debemos asumir la repercusión que la misma posee sobre todas las dimensiones del ser humano.


Los Juegos Olímpicos Modernos fueron restablecidos en su aspecto deportivo en 1896 por Pierre de Coubertin y hasta la actualidad siguen practicándose.
En 1829 el gobierno francés, y en 1875, el gobierno alemán, hicieron excavaciones para desenterrar Olimpia. En 1881 quedaron completamente descubiertas las ruinas.
Aunque siempre que se habla del renacimiento de los Juegos Olímpicos, el hecho se le atribuye a Francia y a Pierre de Coubertin que es llamado el padre de los Juegos Olímpicos Modernos, la verdad es que el primer intento se hizo en Grecia, gracias al entusiasmo de un griego llamado Evangelios Zappas, mucho antes de que se pensara hacerlo en Francia. Fue así que en Grecia se efectuaron los primeros Juegos Olímpicos Modernos el 15 de noviembre de 1859, el 15 de noviembre de 1870, el 18 de mayo de 1875 y el 18 de mayo de 1889.
El intento fracasó debido a la falta de entusiasmo y apoyo de otros países. Otro factor importante fue que el patrocinador no tenía muchas ideas de organización, a diferencia del Barón de Coubertin, que buscó a los líderes del atletismo escolar universitario y amateur del mundo, de quienes obtuvo su ayuda.

Emocionado con el esplendor de la antigua Grecia y la belleza de los Juegos Olímpicos, Evangelios Zappas, que residía en Rumania, primero contribuyó al proyecto y, después del primer fracaso, a su muerte legó su fortuna entera para el renacimiento de los Juegos Olímpicos en Grecia.
Aunque los juegos que formaron parte de este primer intento no alcanzaron el éxito - debemos recordar que el primero se hizo en 1859, treinta y siete años antes de los primeros Juegos Olímpicos Modernos oficialmente -, formaron un lazo de unión entre el pasado y el futuro.
El Barón Pierre de Coubertin escribió, a principios del siglo XX: “Olimpia y las Olimpiadas son símbolos de una civilización entera, superior a países, ciudades, héroes militares o religiones ancestrales”. Siendo cadete de la Academia Militar de St. Cyr, el noble galo renunció a sus estudios de ciencias políticas y se interesó por la sociología y la educación. Viajó por todo el mundo y quedó impresionado por el interés de los anglosajones (ingleses y estadounidenses) en los deportes. Atraído por los trabajos de exploración en Olimpia, y por los vanos esfuerzos por revivir los Juegos Olímpicos hechos en Grecia por Zappas, y con la creencia de que la competencia deportiva podía producir el entendimiento internacional, se dedicó a la tarea de revivir, él mismo, los Juegos Olímpicos, con la participación de todos los países del Mundo. Contó con el ánimo y la colaboración del sacerdote católico Henri Didon , que sería el inspirador del lema olímpico "Citius, Altius, Fortius" (Más rápido, Más Alto, Más fuerte).
Coubertin presentó su proyecto a la Unión Deportiva y Atlética de París, a fines de 1892, después de una cuidadosa labor de relaciones públicas.
Coubertin era un hombre persistente y pronto tuvo oportunidad de solicitar el respaldo de otros países, cuando la Unión Deportiva Francesa organizó un congreso internacional sobre Amateurismo. El congreso se efectuó en 1894 y Coubertin obtuvo un sorprendente y fuerte respaldo de hombres tan prominentes como el Duque de Esparta, el Príncipe de Gales, el príncipe heredero de Suecia, el rey de Bélgica y el primer ministro de Gran Bretaña. Estuvieron presentes, además, delegados de Argentina, Grecia, Rusia, Italia y España. Asimismo, se recibieron comunicados oficiales de Alemania y Austria-Hungría, expresando interés en el proyecto.
Los entusiastas delegados decidieron no esperar hasta 1900, el año que se consideraba apropiado para comenzar a computar las Olimpiadas, sino que programaron el evento para el año de 1896, en Atenas, cerca de la sede de las Olimpiadas antiguas. Se acordó que los Juegos se celebrarían cada cuatro años, cambiándose la sede a diferentes ciudades importantes del mundo y que se elegiría un Comité Olímpico Internacional con plena autoridad para regir los Juegos.
El 23 de junio de 1894 se creó el Comité Olímpico Internacional (COI), con sede en Lausana (Suiza), integrado por representantes de doce países:Austria-Bohemia (Jiri Guth-Jarkovsky)
1. Argentina (José Benjamín Zubiaur).
2. Bélgica (Maxime de Bousies).
3. Estados Unidos (William Sloane).
4. Francia (Ernest F.Callot y Pierre de Coubertin).
5. Grecia (Demetrius Vikelas).
6. Gran Bretaña (C. Herbert Ampfhill y Charles Herbert).
7. Hungría (Ferenc Kemény).
8. Italia (Mario Luccesi Palli y Andria Carafa).
9. Nueva Zelanda (Leonard A. Cuff).
10. Rusia (Alexei General de Boutowsky).
11. Suecia (Viktor General Balck).

Demetrius Vikelas, un griego que había figurado en la organización de los primeros intentos por revivir los Juegos Olímpicos, fue el primer presidente del Comité Olímpico Internacional. El sueño de Zappas, y posteriormente de Coubertin, se había hecho realidad.
Sedes de los Juegos Olímpicos.

En el 2010, los Juegos Olímpicos habrán tenido 41 sedes en 22 países, pero sólo en ciudades de fuera de Europa y Estados Unidos en 7 ocasiones. Los Juegos de Verano de 2008 han finalizado recientemente en Pekín, y los Juegos de Invierno de 2010 se realizarán en Vancouver.

  • Carreras de carros y de caballos.

Las pruebas que se celebraban en el hipódromo han sido consideradas como las más emocionantes de los juegos. Pero también eran muy exclusivistas pues no todos podían darse el lujo de criar y mantener caballos con este objeto.


Era pues un patrimonio
, casi exclusivo, de los reyes, tiranos, nobles, o aristócratas. En un principio el mismo dueño del caballo era quien los conducía, pero más tarde se emplearon aurigas profesionales.

En estas carreras participaban carros tirados por cuatro caballos (cuadrigas) y por dos caballos (vigas). En las carreras de caballos montados por jinetes desnudos, lo más importantes parece que era el propio animal, al extremo que se menciona el caso de un potro que después de haber lanzado a su jinete siguió la carrera y llegó de primero a
la meta, habiéndosele otorgado el premio al dueño. Al caballo le erigieron una estatua como era costumbre honrar a los grandes vencedores de los juegos olímpicos.


  • Lucha, Boxeo y Pancracio.

Las pruebas anteriormente descriptas y la lucha, a partir de 708 a.C., se combinaban en los concursos para integrar la prueba compleja del pentatlón, destinada en suma a la coronación del atleta completo. La lucha se desarrollaba sobre un piso mullido. Se luchaba en parejas designadas por sorteo. El objetivo era derribar al adversario sin caer uno mismo (de lo contrario se anulaba el golpe). Se disputaban tres asaltos y estaba permitido tomar de brazos, torso y cabeza, no estando permitida la toma de piernas. Las pruebas de lucha eran sumamente populares en Grecia.


El boxeo llegó a Grecia, tal vez como suponen algunos, ya con ciertas características de organización desde el punto de vista de la competencia
, pero sea cierto o no hay una conclusión que no admite controversia: en los Juegos Olímpicos de la antigüedad visitó por primera vez el Boxeo o Pugilato el ropaje atlético, con cierta reglamentación y la misma rudeza y peligros que conlleva el boxeo actual en los medios profesionales.

Detalles característicos del boxeo dignos de ser recordados son:
1. Las correas de
piel (Usadas hasta finales del siglo V a.C.)
2. Una especie de guante llamada sphaira.
3. La ausencia del Ring.
4. La ausencia de rounds o asaltos (se terminaba la pelea cuando uno de los contendientes levantaba la mano derecha)
5. No se tenía en cuenta el peso de los peleadores.
6. La cabeza era la única parte del cuerpo donde se le podía golpear.
Entre otras características que perduran hasta nuestros días: la guardia, era alta, consecuencia de una mejor protección de la cabeza; una marcada posición del "jab" del brazo izquierdo, mientras el derecho parece haber
estado reservado, principalmente, para los ganchos, uppercuts, etc.


En el pancracio, estaba permitido apelar a todos los
recursos pero sin guantes ni otros aditamentos y en algunas regiones ni siquiera se permitía a los atletas cubrirse el cuerpo con aceite y arena como en la lucha estilo "orte pale" o en posición vertical, lo que quiere decir que en el pancracio todo dependía del cuerpo del contendiente.

El pancracio era la combinación de la lucha, boxeo, puntapiés, torceduras de miembros y otros ardites semejantes. Apareció por primera vez en los juegos olímpicos cuando estos ya contaban más de un siglo de existencia: durante la 33 olimpiada, en el año 648.

  • Lanzamiento de la jabalina.


Entre los antiguos, la jabalina no sólo era un objeto deportivo, sino un arma de uso corriente, así en la caza como en la guerra; en las pruebas atléticas, sin embargo, únicamente se tenía en cuenta la distancia alcanzada, siguiendo una dirección ya dada; en la práctica corriente se ejercitaba de otro modo, procurando alcanzar un blanco señalado horizontalmente, sobre el terreno. La jabalina deportiva, larga como el cuerpo humano y gruesa como un dedo, carecía de punta, llevaba lastre en un extremo y era, según parece, extremadamente ligera.
En cuanto al estilo de lanzamiento, éste difería mucho del que se emplea actualmente: los antiguos, en efecto, usaban un tipo de propulsor de correa de cuero de unos 30 a 45 cm. de largo, atada cerca del centro de gravedad y que daba una o varias vueltas alrededor del fuste, terminando en un nudo donde el lanzador introducía los dedos índice y mayor de la mano lanzadora.
Como en el caso del disco, el lanzamiento era precedido por un breve impulso y por una
torsión general del cuerpo: el torso y la cabeza acompañaban al brazo derecho, que se extendía hacia atrás, por la derecha, a la mayor distancia posible.





  • Lanzamiento de disco


A partir del siglo V A.C. el disco era de bronce y, según parece, más pesado que el actual. Los ejemplares que se conservan varían considerablemente y pertenecen a tipos distintos, que pesan 1,3 Kg., 2,1 Kg., 2,8 kg. , ó 4 kg.
Probablemente el tipo de disco variaba según los lugares, las épocas (los más ligeros son los más antiguos, del siglo VI A.C.) y las categorías: los niños lanzaban un disco más ligero que el de los adultos El estilo empleado parece haber sido muy distinto del que reinventaron los modernos al establecer este deporte en las primeras olimpíadas modernas en Atenas 1896.


Mucho se ha discutido al respecto, tanto entre los arqueólogos como en los medios deportivos: se trataba de interpretar correctamente la significación de cierto número de monumentos figurados, vasos pintados, estatuas, el discóbolo parado de Naucidas y, sobre todo, el célebre bronce de Mirón, el cual, por no ser conocido más que a través de copias de mármol, imperfectas y a menudo restauradas burdamente, dio pie con frecuencia a hipótesis descabelladas. La base del lanzamiento no era un círculo, como actualmente, sino un espacio limitado solo por delante y los costados, lo cual daba mayor libertad al atleta.



  • Salto de longitud.


El atletismo griego conoce una sola clase de salto: el salto en longitud con impulso, no se practica el salto en altura, ni en profundidad, ni con garrocha; el salto sin impulso se admite únicamente a título de ejercicio preparatorio. En esta prueba la técnica no coincide con la moderna: la carrera es más breve y menos rápida. El atleta se lanza desde un podium fijo (se utilizarían sin duda las instalaciones de la línea de salida del estadio) y cae sobre un piso mullido y aplanado; la prueba sólo era válida cuando las huellas de los pies quedaban nítidamente impresas en el suelo, de modo que se descartaban los resbalones, las caídas, y según parece, la caída con un pie más avanzado que el otro.



Pero, y eso es lo más importante, el atleta saltaba sosteniendo en las manos sendas halteras de piedra o de bronce, cuya forma era de dos tipos: o bien un sector esférico (ahuecado para facilitar la aprehensión), o bien una masa redondeada con un cabo o mango; su peso podía oscilar entre uno y cinco kilogramos.



El peso de las halteras servía para reforzar el juego de balanceo de los brazos, muy similar al que hoy realizamos en un salto en longitud sin impulso.

  • CARRERAS




Este tipo de pruebas tenían lugar en el estadio, que consistía en una explanada de unos 200 m. de longitud por unos 30 de ancho. En la salida (afesis) había unas losas o travesaños y la llegada (terma) estaba marcada por unos bloques de piedra con dos profundos surcos. Los atletas corrían, probablemente, sobre una superficie de arena aplanada y, en las carreras superiores a 200 m., debían realizar giros de 180 grados en torno a un poste llamado kamptér.

Al igual que ahora, también entonces se producían salidas falsas, por lo que se fueron inventando diversos sistemas de salida, que se conocen gracias a los hallazgos arqueológicos. Se sabe que en el estadio del Istmo, en el siglo V a.C., se construyó un hysplex. Consistía en colocar entre los postes unas barreras que se mantenían en posición horizontal mediante cuerdas que se deslizaban por unas ranuras talladas en la roca, uno de cuyos extremos sujetaba el encargado de la salida metido en una especie de pozo. Cuando soltaba todas las cuerdas a la vez, las barreras caían simultáneamente.


Por otro lado, no hay ningún testimonio arqueológico que nos permita saber si en los estadios griegos existían “calles” delimitadas para cada atleta, si bien hay suposiciones verosímiles de que, al menos en ciertas pruebas, era necesario delimitar las calles, tal vez con cal.
Por lo que se refiere a las pruebas, hay que decir que la carrera de velocidad, que recorría una vez el estadio, era la única competición de que constaban los primeros Juegos Olímpicos en el año 776 a.C. Posteriormente se fueron introduciendo otras modalidades de carrera, como el diaulo, o doble estadio, y el dólico, carrera de fondo.
En la salida, el atleta estaba de pie, con las piernas separadas, algo inclinado hacia delante, ya que el peso del cuerpo recaía principalmente sobre el pie delantero, y con los brazos levantados. Los griegos desconocían la salida en posición agachada, como la practican los sprinters actuales.


Como se ha dicho ya, la carrera del estadio, unos 200 metros, era una carrera de velocidad. La alta elevación de las rodillas y el marcado movimiento de los brazos permiten distinguir a los velocistas de los demás en las numerosas imágenes de corredores. En el diaulo los atletas recorrían dos veces el estadio, girando en torno a unos postes, unos 400 m. Por último, el dólico podía variar, según el lugar y el período, entre los 1400 y los 4400 m. El estilo de los corredores del dólico es totalmente distinto al de los velocistas, pues el tronco está más erguido, las rodillas menos levantadas y los brazos no tan vehementemente agitados. Autores como Filóstrato describen la diferencia:
[…] Los corredores del estadio […] impulsan sus piernas con los brazos […] como si tuvieran alas. Los corredores del dólico sólo lo hacen cuando la carrera llega a su fin, mientras que parecen correr normalmente el resto del tiempo, con las manos cerradas en puño.


En el 776 A.C. se inauguraron los primeros juegos registrados oficialmente, un acontecimiento deportivo tan importante que sirvió de base para medir el tiempo en la antigua Grecia, aunque es probable que la fecha real del origen de los juegos sea mucho más antigua. Desde los más remotos tiempos se había rendido culto a Zeus, el Dios supremo de los griegos, en su viejo altar que había en una colonia situada en la confluencia del Cladeo y el Alfeo. Más tarde, en el siglo V, en el bosque sagrado, el Atlis, descollaban entre los templos el dedicado a Zeus, en cuyo interior se alzaba la monumental estatua de mármol, de trece metros de altura, que representaba al Dios sentado, cubierto con ropas de oro.

En aquel lugar se originaban las fiestas de Olimpia, embrión de los verdaderos Juegos Olímpicos; aunque es mucha la confusión entre los historiadores y aún entre los mismos griegos antiguos sobre el origen de los mismos. Estas fiestas originales de Olimpia pasaron por numerosas vicisitudes con motivo de las luchas guerreras y las invasiones en el Peloponeso. Hubo un periodo de interrupción y más tarde (se dice que en el año 884 a.C.) se produjo la "Tregua Sagrada" entre los reyes Cleóstenes e Iphitos, de Pisa y Elide, respectivamente, reviviéndose los festivales.

A Olimpia llegaban gentes de las más variadas clases y procedencias; desde todas las Ciudades Estado (Polis) llegaban peregrinos en multitud, visitantes y mercaderes y la campiña se cubría de tiendas y barracas. Numerosos son los personajes de la historia Griega que concurrieron en los juegos, entre otros Herotodo de quien se cuenta que leyó en Olimpia los primeros capítulos de su historia; filósofos como Sócrates, Platón, Aristóteles, Anaxágoras, Pitágoras y Diógenes; célebres curanderos y charlatanes como Menecrates de Siracusa; escultores jóvenes y viejos, y por supuesto, Fidias entre ellos; hombres de estado como Filipo de Macedonia y el famoso general ateniense Temístocles, que se presentó en el estadio después de la batalla de Salamina y los espectadores prescindieron de los juegos para aclamar al héroe.

Durante los días que duraban los juegos, la comarca se consideraba un Estado neutral y se establecía la tregua sagrada que impedía cualquier tipo de guerra. Una leyenda dice que en 1255 a.C. Hércules, el héroe griego, tomó como tarea limpiar los establos de Angias, rey de la Elide, que poseía numerosos animales y cuya suciedad provocaba epidemias en la zona. Para ello desvió el curso del río Alfeo haciéndole pasar por los establos del rey, que así fueron limpiados.

Augias se negó a pagar lo convenido y Hércules lo mató. Agradecido a Zeus por concederle la victoria, éste decide organizar una fiesta en su honor. En ella se disputa una carrera y la distancia fue determinada por el mismo Hércules, quién midió con 600 de sus pies la longitud de un estadio (192.27 m.). Otra versión indica que estableció las Olimpíadas como una manera de limpiar el pecado de haber matado al rey Augias. Estos juegos fueron despareciendo paulatinamente. En el siglo IX a. C. Iphitos, rey de Elide, consultó a Pitia sobre lo que debía hacer para salvar a su país de la peste y el pillaje de las guerras. Pitia le contestó que debía restablecer los juegos de Olimpia. En el año 884 a.C. Iphitos con Licurgo, rey de Esparta, convinieron restablecer los mismos, declarando que Olimpia sería inviolable durante el desarrollo de los Juegos y que la organización estaría a cargo del reino de Elide. Otra leyenda cuenta que un rey griego tenía una hija muy hermosa y para encontrarle marido estableció que los pretendientes debían ganarle en una carrera de carros. Si perdían, morían atravesados por su jabalina, y así cayeron trece hombres. Por fin, un joven llamado Pelops logró ganar la carrera, la novia y el trono, y en honor a los dioses instituyó las olimpíadas.

Al acercarse la fecha de los Juegos, precedía a éstos una Tregua Sagrada, verdadera etapa de unidad nacional, proclamada en todo el territorio griego; ésta duraba tres meses y permitía a los peregrinos trasladarse sin riesgos a Olimpia. Los Heraldos de Elide recorrían Grecia proclamando la Tregua Sagrada y convocando a todos los ciudadanos libres a los Juegos. Nadie podía entrar con armas a Elide o violar su suelo.

Todos los participantes en las pruebas de cualquier clase debían estar inscriptos con un año de anterioridad, haber jurado cumplir con el reglamento y si no son victoriosos de Olimpiadas precedentes, era necesario que entrenaran con diez meses de antelación y por lo menos uno en el gimnasio de Elis bajo la supervisión de los helanódices (Jueces). Allí eran supervisados y se sometían al régimen de disciplina olímpica. De igual forma el atleta que llagaba tarde, los esclavos, los homicidas, los delincuentes, los que no habían pagado multas y entre otras razones, eran excluidos de los juegos.

Cuando el período de prueba había pasado, se despedía a los atletas con las siguientes palabras:
"Hacia Olimpia; id al estadio y mostraos como hombres capaces de vencer; en cuanto al que no esté preparado que vaya donde quiera". Hasta la celebración numero 77 de estos Juegos, celebrados en el año 472 a. C., la duración de los mismos fue de un día, con la participación de atletas, poetas, músicos pintores, escultores, etc. pero en vista que el programa de pruebas había aumentado considerablemente, se decidió que a partir de los siguientes (468 a. C.) su duración fuera de 5 días. El orden de los eventos todavía es incierto, dado que no siempre eran incluidos los mismos en cada Olimpíada, y algunos se añadían en forma esporádica, pero puede considerarse como prototipo el siguiente programa:

Primer día: Inauguración con solemnidades religiosas en el templo de Zeus, en las que se efectuaban sacrificios de animales siendo los helanódices protagonistas en estos llamados "sacrificios divinos". Los atletas pronunciaban el juramento de ser libres, de pura raza helénica sin haber cometido nunca crímenes ni actos sacrílegos. Se daban a conocer los competidores y jueces, así como las reglas aplicables recogidas en el reglamento el cual era inviolable. He aquí los preceptos de este reglamento:

1. Quedan excluidos de los juegos los esclavos y los bárbaros (los bárbaros eran los extranjeros).
2. Quedan igualmente excluidos los que no han pagado multa, los delincuentes, homicidas, delincuentes y los reincidentes.
3. Inscribirse con un año de anticipación , haber jurado cumplir el reglamento y si no son victoriosos de olimpíadas anteriores , es necesario que hayan pasado diez meses de entrenamiento , uno de ellos como mínimo en el gimnasio de Elis (capital de Elide) bajo la supervisión de los helanódices.
4. El atleta que llega retrasado queda fuera de la competición
5. Prohibición a las mujeres casadas de acudir a los Juegos y de mostrarse en el Alteo , bajo pena de ser arrojadas a un precipicio , (a excepción de la sacerdotisa de Deméter que ocupa un puesto de honor).
6. Durante las pruebas, los maestros de atletas eran recluidos en un recinto especial completamente desnudos.
7. Prohibición de matar al adversario o intentar hacerlo.
8. Prohibición de empujar al contrario fuera de los limites u otro medio ilícito para vencer.
9. Prohibición de intimidar o sobornar al contrario
10. Quien pretendiera sobornar o intimidar a los helanódices era apaleado.
11. Prohibición a los participantes de manifestarse contra el público o los jueces
12. Cuando un atleta se considere perjudicado por el fallo de los jueces, puede apelar al senado de Olimpia por su cuenta y riesgo; si se demostrase que los árbitros no han procedido de acuerdo a lo establecido en los juramentos previos, serían castigados, pero otro tanto sucedía con el reclamante caso que su apelación careciera de fundamento.

Segundo día: Carreras a pie, lucha, boxeo, pancracio, carreras a caballo para jóvenes.

Tercer día: Carreras a pie, lucha, boxeo, pancracio y carreras con armas para hombre.

Cuarto día: Pentatlón, carreras de carros y a caballos.

Quinto día: Procesiones, sacrificios, banquete a triunfadores (Olimpionikes) que eran coronados con ramas de olivo silvestre, cortadas en las márgenes del río Alfeo.

En los antiguos juegos, realizados cada cuatro años, se disputaban carreras y salto de longitud. Más tarde se incorporaron la lucha, el pentatlón, lanzamientos, etc. Olímpico procede de la palabra latina "Olympias" , voz derivada de "Olimpo" nombre con el que se designaba a la cumbre más alta de una cadena de montañas situada entre Macedonia y Tesalia , al norte de Grecia; en su cumbre adoraban a Zeus , padre de los dioses . La edad de oro de los juegos fue del 460 a.C. hasta 337 a. C., acudiendo a los mismos los mejores atletas del mediterráneo.

La masiva participación de jóvenes aficionados que sentían su esfuerzo como un servicio a los dioses y a su reino, fue reemplazada paulatinamente por una generación de profesionales, viajeros del deporte, que se dedicaban exclusivamente a ello. Los boxeadores, luchadores y pancracistas eran los más castigados, debido a la brutalidad de las modalidades.

Grecia comenzó a declinar como potencia mundial en el siglo III a. C. y surgió Roma, que la absorbió en el siglo II a. C. Se perdió poco a poco el espíritu de los aficionados y la atmósfera religiosa del pasado. Los meses prolongados de entrenamiento riguroso que dieron gloria a sus padres, ya no atraían a los jóvenes. Las grandes ciudades comenzaron a contratar atletas profesionales. Muchos eran extranjeros, y según las reglas, no tenían derecho a competir. Los Juegos fueron decayendo hasta que el Emperador cristiano de Roma, Teodosio I el Grande los abolió por completo en el año 394 de nuestra era, un año después de la 293 olimpíada, aduciendo que era un festival pagano. Los juegos morían después de 1200 años de continuidad.
El deporte profesional se fue diferenciando cada vez más del deporte aficionado, y, por consiguiente, del deporte escolar. Tanto en la época arcaica como en la helenística, la educación física fue esencialmente deportiva, dominada por la noble emulación del espíritu de competición: prepara al niño, y luego al adolescente, para intervenir honrosamente en los concursos consagrados a las diversas pruebas de atletismo. Los demás deportesquedan decididamente al margen. Los deportes hípicos eran privilegio de una minoría aristocrática de grandes terratenientes. Y en este mismo medio, la equitación continúa formando parte de la educación juvenil, en un mismo plano con la gimnasia y el ejercicio de las armas.
El deporte helénico conoce de muchas variedades de juegos con pelotas: la de frontón, la de robar la pelota, la triangular, la pelota "al aire
" e inclusive una especie de jockey, que se jugaba con un cayado. Los jóvenes practicaban de ordinario todos estos juegos, conjuntamente con los demás deportes; pero solo a título de diversión. Estos juegos en sí no eran los deportes verdaderos. En ninguna parte figuran en los programas de los Juegos, ni en los grandes Juegos Panhelénicos: Piticos, Istmicos, Nemeos y Juegos Olímpicos Antiguos.
Los
Juegos Olímpicos Antiguos (776 a.C. – 394 d.C.) constituyeron la fiesta deportiva más importante de toda Grecia. El programa de estos Juegos estaba constituido por diferentes pruebas las cuales son muy bien conocidas: carreras, salto, lanzamientos de disco y jabalina, lucha, boxeo (pugilismo), pancracio y carreras de carros y de caballos.

La gimnasia era un elemento característico de la formación del joven griego. Desde la infancia hasta la adolescencia, se practicaban actividades físicas en forma obligatoria y esa práctica es uno de los rasgos dominantes de la vida griega. Dondequiera que se implante el helenismo aparecen gimnasios, siendo estos los centros de mayor importancia en la vida de los helenos, estadios, donde se desarrollaban las principales actividades de los juegos helénicos instalaciones deportivas. El deporte, para los griegos, no solo es un entretenimiento apreciado; es una cosa muy seria, que se relaciona con un conjunto de preocupaciones higiénicas y medicinales, éticas y estéticas a la vez.

La educación física era uno de los aspectos esenciales de la iniciación en la vida civilizada de la educación. De ahí el lugar naturalmente preponderante que ocupa en el programa de la "efebia", escalón superior de la educación de las clases dominantes. Sin embargo, no parece que estuviese reservada a estos adolescentes ya mayores, ni que éstos la descubriesen en la víspera de su ingreso en la vida adulta.
Desde la época arcaica, Grecia conoció la existencia de concursos atléticos y, por consiguiente, una
educación física para los niños. Se sabe con certeza que los niños en edad secundaria recibían este tipo de formación deportiva: tal es, evidentemente, el caso de Egipto, donde la "efebía" comenzaba a los 14 años. Pero también ocurre lo mismo en otras partes: en Pérgamo nos encontramos con un gimnasio para niños, distinto de los que usaban los adultos, jóvenes y efebos. En algunas ciudades del mundo griego, un "gimnasiarca" especial se ocupaba de ellos y en todas partes se le brindan formas de competencia. Se trata de concursos "municipales" dedicados a la infancia y juventud de la ciudad.

Esta forma de educación era impartida en Esparta a niñas y jóvenes, en pie de igualdad con los varones. La educación física helenística se dirigía, por tanto, a una clientela tan vasta como variada; más, no parece que en todos los casos la pedagogía estuviese muy diversificada conforme al sexo y a la edad: se nos dice a lo sumo, que los niños eran sometidos a ejercicios más ligeros que los reservados a los efebos; las pruebas deportivas de las jóvenes eran también menos duras que las de los efebos.
En 1859, Charles Darwin, escribió su obra El origen de las especies. Tras sus viajes alrededor del mundo, en
esta obra enuncia la teoría de la evolución del hombre. El hombre ha sufrido un proceso de cambio desde hace
más de 3000 años. Según Darwin, el desarrollo de la especie humana se produjo como resultado de un
proceso evolutivo. A este proceso evolutivo lo denominó como proceso selección natural (los individuos de
cada especie mejor adaptados al medio sobreviven y los individuos de cada especie peor adaptados al medio,
perecen). Los más fuertes viven más tiempo, procrean y transmiten sus cualidades, es decir, son los elegidos
para sobrevivir y reproducirse.
Darwin dice que existe un proceso de mutación (cambio genético que altera las características de algunos
individuos de una especie). Si dicha mutación es ventajosa, quienes la posean tenderán a sobrevivir a expensas
de quien no las tenga. Los cambios que sufrieron ciertas especies, desproporcionaron capacidades adaptativas
superiores. Los primeros ancestros humanos se encontraban entre estas especies con una mayor capacidad
adaptativa.
Los mamíferos son los animales con mayor capacidad de aprendizaje por medio de la experiencia, lo cual les
ha llevado a obtener la mayor adaptación; su más claro exponente es la especie humana.
La especie humana pertenece al grupo de los mamíferos superiores denominados primates. Los hombres y los
simios proceden de especies ancestrales que vivieron hace muchos millones de años (el hombre no procede de
los simios).
Hace 5000 años aparecieron los primeros seres humanos con apariencia similar a la nuestra.
· Tipos de sociedades humanas:
Sociedades cazadoras recolectoras. Fueron los primeros grupos humanos. Eran de entre 20 y 30 personas.
Vivían en una zona determinada hasta que los frutos y la caza empezaban a escasear, trasladándose a otro
lugar, pero en un radio de extensión muy pequeño. En sus enfrentamientos con otros grupos nunca había
muertos. Los ancianos tenían mucho poder de decisión debido a su experiencia.
·
Sociedades pastoriles. Surgen a partir de la domesticación de animales por parte del hombre, que empieza
a vivir de la ganadería. Se trata de poblaciones trashumantes, de hasta miles de personas. Algunas eran muy
agresivas. Empieza a haber diferencias sociales y aparecen los primeros jefes o líderes.
·
Sociedades agrarias. Aparecen al mismo tiempo que las anteriores. El hombre aprende a cultivar la tierra y
a conservar los frutos de ésta. Aparecen los grupos dominantes: aristócratas, sacerdotes y militares.
·
Imperios y civilizaciones tradicionales. El primer gran imperio del mundo occidental es el Imperio
Romano. La política controla a la religión, la economía y el ejército. Estos imperios se imponen a otras
civilizaciones mediante la fuerza.
·
Sociedades industrializadas. Aparecen a finales del siglo XVIII en Gran Bretaña. Encontramos tres
grandes grupos:
·
· Economía liberal capitalista. Son democracias parlamentarias. Es la actual.
Economía planificada. Como la de los antiguos países comunistas del este de Europa, como la de los
regímenes totalitarios (nazismo, fascismo) y como la de los actuales regímenes totalitarios (como los de
China y Cuba).
·
Tercer Mundo. Son los países no desarrollados o subdesarrollados, cuyo índice de pobreza es muy alto y las
diferencias sociales son muy fuertes.

La historia del deporte se remonta a miles de años atrás. Ya en el año 4000 a.C. se piensa que podían ser practicados por la sociedad china, ya que han sido encontrados diversos utensilios que llevan a pensar que realizaban diferentes tipos de deporte. También los hombres primitivos practucaban el deporte, no con herramientas, pero sí en sus tareas diarias; corrían para escapar de los animales superiores, luchaban contra sus enemigos y nadaban para desplazarse de un lugar a otro a través de los ríos.
También en el Antiguo Egipto se practicaban deportes como la natación y la pesca, para conseguir sobrevivir sin necesidad de muchas de las comodidades que porteriormente fueron surgiendo. Las artes marciales comenzaron a expandirse en la zona de Persia.
Los primero Juegos Olímpicos tuvieron lugar en el año 776 a.C. duraban únicamente seis días y constaban de pocas pruebas deportivas: combates, carreras hípicas y carreras atléticas entre los participantes. Aunque no fueran los actuales Juego Olímpicos, sí empezaban a tomar forma de lo que conocemos.
Ya en el siglo XIX se utilizaban las competiciones a modo de deporte y guerra entre los pueblos vecinos, en deportes que podrían considerarse en ambos sentidos, como son el tiro con arco o el esgrima. En Inglaterra, en cambio, surgieron deportes en los cuales no luchabas únicamente contra tu adversario, sino que también entraba en juego la lucha contra los medios naturales, como podían ser el agua o el viento, dando lugar a deportes como las regatas o la vela, además de otros también actuales como el rugby.
A lo largo del siglo XX se feron consolidando los deportes ya existentes hasta el momento, y se fue ampliando el rango de deportes conocidos, como el fútbol, el waterpolo o el tenis de mesa.
Los primeros Juegos Olímpicos, tal y como los conocemos en la actualidad, tuvieron lugar en Grecia en el año 1892, en la pequeña ciudad de Olimpia. Se organizaban, como ahora, cada cuatro años, y en ellos se desarrollaban todas las prácticas deportivas conocidas hasta ese momento. Permitía enfrentar a gran diversidad de deportistas, que cada vez fueron reciendo y empezó a surgir el deporte profesional a medida que se extendían las disciplinas y el deporte iba tomando popularidad en la sociedad.